Objetivos Fundamentales

La educación y la información son, sin duda, determinantes sociales que actúan directa y eficazmente sobre la salud de la mujer. La relación entre educación y salud es indiscutible, ya que los niveles educativos más altos se asocian, en la mayoría de las ocasiones, a mejores condiciones de salud:

1. Hay que aumentar la educación: un determinante social que tiene efectos significativos en la salud de las mujeres es la educación. Las mujeres con una mayor educación presentan una dependencia menor y mayores oportunidades de recuperación de una enfermedad.

2. Hay que mejorar y aumentar la información: basándose fundamentalmente en la experiencia obtenida hasta ahora y difundiendo la información sobre el envejecimiento normal, parecen básicas las informaciones sobre: actividad física, nutrición, salud mental y menopausia.

3. Hay que incrementar la investigación y orientarla a mejorar la salud de las mujeres. Así, se deben aumentar el número de mujeres que participan en ensayos clínicos. Desarrollo de indicadores apropiados y relevantes de la salud de la mujer y valoración continuada y crítica de protocolos existentes.